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El Adviento es un tiempo de esperanza, porque este nos recuerda que el Señor Jesús viene nuevamente y quiero estar listo para darle la bienvenida. Si nadie nos recuerda esta verdad, entonces perdemos la esperanza y nos desanimamos en esta vida. Es por eso que tenemos a Juan el Bautista para ayudarnos. “Juan usaba una túnica de pelo de camello, ceñida con un cinturón de cuero, y se alimentaba de saltamontes y de miel silvestre” usaba ropa pobre, no tenía dinero, vivía de la Providencia, y predicaba el arrepentimiento de los pecados diciendo: “Arrepiéntanse, porque el Reino de los Cielos está cerca” Sin embargo, ¿alguno escuchó? El Evangelio dice que acudían a él para que los bautizara mientras “reconocían sus pecados” Juan condujo un servicio de penitencia pública a los que escucharon la palabra de Dios. Para que las personas estuviesen listas cuando Dios viniese disfrazado de hombre en la persona de Jesucristo.

La pregunta para nosotros en este Adviento es: ¿Estaremos listos para recibir a Cristo cuando venga por segunda vez; no en la oscuridad, sino en gloria? Lo estaremos, si usamos este tiempo de Adviento para prepararnos, si escuchamos las palabras de Juan el Bautista y reconocemos nuestros pecados y pedimos perdón por las veces que no amamos a Dios quien nos ama de manera perfecta. Y si usted tiene fe, reconocerá que recientemente Juan el Bautista nos ha visitado aquí en Cedartown, aquí en nuestra parroquia. ¿Recuerdan al Padre Andrew, el sacerdote franciscano que llegó el fin de semana que estuve en viaje de peregrinación? ¿Cómo era él? Bueno, usaba ropa pobre, no tenía dinero, y vivía de la Providencia de Dios. Era extraño, diferente y condenó a los que rechazaban el Evangelio como los fariseos y los saduceos. Sin embargo, predicó las mismas palabras que Juan el Bautista predico, hablando sobre cómo los fariseos y los saduceos rechazaban a Jesús por sus propias creencias, y predicó un mensaje de arrepentimiento. Y algunos de ustedes respondieron y fueron a recibir el sacramento de la reconciliación. El jueves pasado tuvimos varios sacerdotes aquí en Santa Bernardita y tuvimos un servicio de penitencia en común, muy parecido al que Juan el Bautista lideró, para continuar con este ministerio de la reconciliación con el Señor, un tiempo para limpiar nuevamente nuestra alma.

El bautismo y el arrepentimiento de los pecados son dos formas en la que recibimos la gracia de Dios ahora. Sabemos que el bautismo limpia nuestra alma del pecado con el fuego del Espíritu Santo, pero por los pecados que cometemos después del bautismo tenemos el sacramento de la confesión. El mes pasado cuando fui a Roma, tuve el privilegio de ver y escuchar las palabras de nuestro nuevo Santo Padre, el Papa Francisco en su Audiencia del miércoles. Él es como un nuevo Juan Bautista al cual las multitudes de todo el mundo vienen a verlo, más de cincuenta mil (50.000) estaban allí en ésta particular reunión. El dio un mensaje similar al que Juan el Bautista dio hace dos mil (2000) años. Habló de cómo rezamos en el Credo: “Confieso que hay un sólo bautismo para el perdón de los pecados” Él dijo que debemos recordar la fecha de nuestro bautismo de la misma manera que recordamos nuestra fecha de nacimiento, ya que es cuando nos convertimos en hijos de Dios. Dijo que es nuestra tarea encontrar la fecha de nuestro bautismo y después cada año celebrarlo. Recuerdo mi fecha de bautismo fácilmente porque es también el cumpleaños de mi hermana Heidi. El 9 de enero. Pero recientemente encontré en mi viaje a Lourdes que Sta. Bernadette St también fue bautizado el 9 de enero. Así que todos ustedes tienen una tarea que hacer esta semana.

El Papa dijo que nuestro bautismo es nuestra acta de nacimiento como cristianos. Pero como niños, a veces nos metemos en problemas, no vivimos como hijos de Dios, pecamos. Ahora, no podemos ser re- bautizados de la misma manera que no podemos re-nacer de nuestras madres. Pero podemos ser perdonados a través de la gracia de la Confesión. Él dijo: “¡Cuando vamos a confesar nuestras debilidades, nuestros pecados, vamos a pedir el perdón de Jesús, y también vamos a renovar nuestro bautismo a través de su perdón. Y esto es hermoso, es como celebrar en cada confesión el día de nuestro bautismo. Por lo tanto, la confesión no es una... cámara de tortura, sino una celebración. La confesión para los bautizados es mantener limpia la vestidura blanca de nuestra dignidad cristiana!” Supongo que es por eso que el Papa se confiesa por lo menos cada dos semanas. Él nos anima a tener la correcta perspectiva de la vida cristiana - no poniéndolo como una carga para nosotros, sino, como lo que nos libera para ser felices verdaderamente y lleno de paz.

Tristemente, algunos tratan su fe católica como una carga. Permanecen conectados a la Iglesia, pero no producen la evidencia de los buenos frutos de la verdadera conversión, como los fariseos quienes eran curiosos de Juan el Bautista, pero pensaban que era extraño o muy diferente para creerle. Por lo que salían a verlo, pero no lo escuchan. No cambiaron sus vidas. Por eso muchos, muchos católicos hacen lo mismo. Pueden ir a Misa de vez en cuando, cuando quieren, pero no es el acontecimiento más importante de su semana. No siguen las enseñanzas de la Iglesia acerca del matrimonio, ir a la confesión, en santificar el día del Señor. “Ellos dirán, esto es demasiado. Es raro” Tienen miedo de ser diferentes al mundo. Y así continúan viviendo como el mundo. Pero ser católico es raro, es muy diferente, especialmente en nuestra sociedad de materialismo y sensualidad.Quiero decir, uno de nuestros héroes es un hombre que llevaba el pelo de camello y comía saltamontes!

Pero mensaje de este hombre extraño es aún relevante hoy porque hablaba la Palabra de Dios para prepararnos para dar la bienvenida al Hijo de Dios. ¿Pero su mensaje de arrepentimientoalentador o desalentador para usted? Bueno, depende de su perspectiva. Si usted no tiene ningún deseo de cambiar su vida con el fin de seguir a Dios, entonces sus palabras serán desalentadoras y así usted se alejara como los fariseos y los saduceos. Pero si usted confía en Dios y sabe que él lo ama, entonces pensará que sus palabras lo desafían, usted sabrá que están inspiradas por el Espíritu Santo, y es la verdad que usted necesita saber, las instrucciones que lo protegerán y guiarán en esta vida. Y por lo que lo llenarán de esperanza. Por eso, la Iglesia ha conservado las palabras de San Juan el Bautista en la Biblia como parte de las Sagradas Escrituras y hoy las usamos para animarnos, para que tengamos esperanza. Así que hoy no se desanime por la venida de Cristo. Ninguno de nosotros es digno. Incluso Juan el Bautista sabía que él no era digno de quitarle las sandalias. Por lo tanto sigamos las palabras de la voz en el desierto clamando: " preparad el camino del Señor, enderecen sus senderos " y para que no seamos una raza de víboras que huyen de la verdad, sino que podamos estar listos para salir a recibir al Señor cuando venga y glorifique a Dios por su misericordia”Amén.

St. Bernadette Roman Catholic Church
101 South College Street
Cedartown, GA 30125
(770) 748-1517
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